A veces me cuesta dilucidar que es lo importante, a veces me preguntan sobre lo detallista que es, o cuanto me cuida... qué cosas me entrega, si me regalonea... y siempre me estoy preguntado a mi misma ¿Qué tal es la calidad de los recuerdos que estoy almacenando en mi memoria? ¿Cuáles serán los principales motivadores? ¿Son necesarios los recuerdos materiales? ¿Los necesito para sentir?
¿Qué estoy sintiendo? Estoy probando el sabor de la libertad, me siento acompañada... pero hay algo aún que no tranza en mi corazón... me pregunto si serán las expectativas de los demás o las mías propias... estoy confundida... ¿o será la fiebre?
Entonces me hallo preguntándome a mi misma si podré enamorarme, porque pese a todo la plenitud pasa... el humano siempre quiere más aunque no sepa que es, siempre quiere más porque siente (siento) que hay más por descubrir.
De alguna forma, comienzo a sentir limitaciones, empiezo a vislumbrar que no todo será como espero que sea. Sé que la vida y las relaciones se construyen, pero porqué tendrá que tener asociado tanto esfuerzo... porqué siento que las cosas no fluyen... o ¿yo no fluyo?
Déjate querer... me digo... pero no parece ser suficiente.
¿Será que he envejecido tanto que mi corazón ha olvidado como amar?
Cada día consumido entre sus sábanas parece un mundo burbuja, tan alejado de la realidad... casi perfecto. Sus palabras ablandan lentamente las duras cadenas, lo sé, porque mis niveles de maña se incrementan día a día notablemente.
Pero me es imposible pensarle sin sonreír. En tan poco tiempo sus manos han reparado la soledad de años, su mirada a revivido mis pasiones y a la luz de la luna amarilla suspendida sobre el cerro San Cristobal, ha cuidado mis sueños en su gran corazón.
Y entonces me pregunto: ¿Cómo no quererle? ¿Cómo podré amarle?. Estas preguntas son la resistencia de los viejos grilletes, son su defensa para que me aferre a ellos, me aferre a mis defensas... para evitar sentir el dolor de la frustración y decepción, el dolor de no ser suficiente para que elijan compartir el poco tiempo que queda conmigo.
De a poco desentraño estas angustias, estos pensamientos odiosos que circulan libremente en la cabeza, en el alma y los latidos. A veces se albergan en mis pesadillas, las que son recurrentes cuando no duermo bajo sus brazos. Me siento tan segura en ese lugar, que cuando pienso en el tiempo temo perdernos entre sus olas.
Hace muchos años quemé los recuerdos, las palabras fenecieron incineradas y sus cenizas fueron guardadas en un rincón de mi mente, para nunca volver a tocarlas, para no volver a sentir el dolor profundo en el pecho ni saborear la desesperación de saber que un trozo de mi corazón no volvería jamás.
El lugar que guardaba las imágenes de a poco se fue transformando, aquellos hermosos recuerdos de la luna durmiendo en el mar, fueron blanqueados y quedaron grabados en blanco y negro, para que no se destiñesen con el tiempo, para que recuperarlas en los ojos fuera más fácil. Todo lo oscuro, la frustración y la tristeza, fue depositada en aquellas páginas maravillosas llenas de letras dibujadas a pulso, garabatos, de caricias y estocadas escritas y dolorosas que solo el tiempo ha sabido curar, fueron simbólicamente destruidos para terminar de convencerme que quien no viene por ti, no merece tu corazón.
Las cosas hermosas que guardo se encuentran en una carpeta, donde permanecen algunas imágenes de la novia de un samurai mítico, algunos discos con fotografías, y eternos archivos word con las palabras públicas. En alguna parte guardé el ringtone más doloroso de mi existencia. Nunca quise volver a escucharlo, pues se transformó en el himno de la cobardía y la derrota, sabores que no quiero volver a probar.
Y prefiero evocar así los recuerdos, de forma hermosa, solo las cosas buenas… de las malas ya nos ha tocado bastante. Las emociones de las canciones pueden sobre escribirse, algo de ellas queda en nosotros… como las danzas bajo la lluvia, las velas en fanales de madera, los libros hechos cenizas y su recuerdo eterno en la luna llena con sus promesas muertas…
Comenzó la contienda esperada entre los parámetros de lo que debe ser versus lo que se vive... es verdad que en el mundo de la auditoria, uno desarrolla expectativas respecto de límites y metas comparables... "las cosas están bien si son similares a las expectativas y a los estándares ya conocidos". Pareciere que este principio apela a todos los ámbitos de la vida, así nunca sabré si es lo que en verdad deseo si siempre estoy comparando mi vida con los parámetros y experiencias de alguien más. No es que sus vivencias sean inútiles, pero no son las mismas realidades, no tenemos las mismas expectativas, ¿Por qué no puedo vivir mis actuales libertades?
De un momento a otro tuve que aceptar la racionabilidad, la había dejado de lado en pos del disfrute diario, sin pensar en consecuencias ni detrimentos, tan solo en el gozo de vivir la vida como quisiera vivirla, temiendo a veces encontrarme entrampada en estos paradigmas de los estándares razonables de una relación estándar, cumpliendo las expectativas de los demás...
Muchas veces me cuestioné si sería el tiempo, los otros o yo misma lo que termine socavando los albores del amor en mi corazón, son delgadas líneas que se desdibujan y los límites se pierden en la inmensidad que guardan las palabras y las acciones, el sueño y algunos ronquidos.
Quise vivir del deseo, pero pareciese que los límites no son los míos, suelo creer que no existen, pero siempre están angostándose en función de rendimientos, expectativas y opiniones razonables ajenas.
Me siento perdida en el ímpetu de la juventud y la locura, y las cuadraturas adultas de la búsqueda de estabilidad patrimonial. Que Dios nos ampare del mundo material y los acuerdos contractuales que establece la sociedad para dar luz a las incertidumbres de la vida.
La belleza era indescriptible, los árboles hermosos meciéndose tranquilamente con el viento haciendo eco a las pequeñas olas que rompían suaves en la orilla. El sol brillaba en lo alto, lo suficientemente cálido para que la fría brisa acariciara el rostro suavemente.
Acostados en la tierra húmeda, vimos las nueves viajar... tal como nuestras palabras llegan a nuestra mente y a nuestro corazón, y como siempre el tiempo nos atrapa, llevándonos de vuelta a las paredes donde nacen los sueños, donde nos perdemos entre besos y abrazos.
El silencio nos cobija y nos despierta con el amanecer, es en ese momento en el que mi corazón dila entre tu mirada y mis miedos, desnudo y frío vuelve a latir... a veces le escucho, a veces oye las voces equivocadas... a veces ama a veces no, a veces la melodía es una sinfonía perfecta, otras veces se pierde en el entrecejo.
¿Cómo saber si es lo correcto?
El tiempo que viaja entre las hojas de los árboles nos lo dirá.
Entre los ecos se escuchan sus gritos ahogados en desesperación por el aburrimiento anclado a estas paredes que consumen lentamente su alma, no sé si es la rabia o la envidia lo que la mueve pero es ese hambre de consumo y renovación que desbasta las energías de lo que queda de esta familia que ha sangrado por años entre la música y desdén, sueños muertos que deambulan en su lengua para herirte hasta lo más profundo a costa de juicios infundados.
En su sonrisa fingida se escabullen las lágrimas de un amor imposible elaborado por su mágica imaginación, su veneno escurre entre las siembras que dejó el pasado cargado de errores y lamentos, cargado de arrepentimientos.
No hay paz en el alma de quienes gozan de mis lágrimas. El dolor es inevitable, la necesidad de desaparecer ineludible.
---o---
All the things that I needed
I wasted my chances
I have found myself wanting
When a mother and father
Gave me their problems
I accepted them all
Nothing ever expected
I was rejected
But I came back for more
And my ashes drift beneath the silver sky
Where a boy rides on a bike and never smiles
And my ashes fall over all the things we've said
On a box of photographs under the bed
I will stay in my own world
Under the covers
I will feel safe inside
The kiss that will burn me
Cure me of dreaming
I was always returning
And my ashes find a way beyond the fog
And return to save the child that I forgot
And my ashes fade among the things unseen
And a dream plays in reverse on piano keys
And my ashes drop upon a park in Wales
Never-ending clouds of rain, and distant sails... distant sails
Cierra la puerta tras de sí, mira y observa, la abraza fuerte... no quiere que se escape, la pared y sus manos la convierten en su presa, con sus labios aprieta los grilletes que se retuercen en su corazón, acoplando sus latidos con la respiración, seduciendo su mente mientras quita su ropa e inhala su perfume... sus ojos brillan en la oscuridad, se sabe rey que asesina con gracia... se sabe dueño de sus sensaciones, ya conoce sus debilidades siendo consciente que aún quedan cadenas que cortar.
Un suspiro profundo se escabulle en una caricia, ella observa su mirada traviesa e insistente, anhelante... está perdida, cae en su propio precipicio, sus pensamientos se vacían dejando espacio para las nuevas sensaciones, permitiendo el nacimiento de emociones diferentes, sobrescribiendo sus miedos, olvidando el pasado.
Con su carácter se ha hecho el dueño de su templo, ya no es necesario tocar para entrar... él pasea libre en sus rincones, incluso aquellos donde la luz no alcanza a tocar.
¿Habrá mejor regalo que una canción? Siempre he pensado que la música y las palabras hacen maravillosas combinaciones. Más que hechos, la música regala sensaciones y emociones... a mi parecer son éstos los mejores presentes.
La música que nos regalan la guardamos en nuestro cerebro, las letras quedan insertas en tu corazón... no se pueden borrar pero puedes sobrescribirlas con nuevas emociones e imágenes.
La música es el placer envasado en un archivo digital reproducible en cualquier dispositivo que existe en la actualidad o bien puedes elegir el mejor reproductor de todos: tu cerebro... siempre puedes poner esa melodía que enciende tu alma, que alivia dolores o los aumenta, que acrecienta la melancolía o ilumina las noches... las voces, las palabras, el ritmo y su melodía son indispensables para cualquier ser humano, todos tenemos nuestras sinfonías latiendo a distintos volúmenes y velocidades...
Las flores al cortarlas mueren, pierden su belleza y terminan en la basura, los peluches quedan guardados en alguna parte ajenos a la realidad, los dulces me encantan pero hacen aparecer caries y ayudan con la gordura, las joyas generalmente contienen promesas que no siempre se cumplen, las fotografías se pueden destruir con su recuerdo, en general las cosas se pueden desechar.. pero la música, la música es inalienable, es eterna y trascendente.
Nada más increíble que poner tus sentidos en la música... para mi siempre ha sido y será el mejor regalo de todos.
El viento sopla... un niño llora a la distancia, de repente el tiempo se pierde en tus ojos, me besas y desaparece el mundo... el silencio y tu mirada regocijan el alma que vaga en estos pensamientos de pesadumbre... los arboles aplauden en sus melodías silenciosas... el mar y su fuerza se esconden entre sus manos... la gente y su murmullo desaparecen... esta solo tu existencia llenando la mía, el placer en éxtasis de la perdida de la vergüenza... un poco más... no me quiero levantar... es demasiada fantasía despertar entre tus brazos.
Tus palabras llenan mi mente retuecen mis entrañas que en la oscuridad disfrutan de tu mirada... todo lo nuevo que siento al sentirte es todo lo que necesito para mi vida.
---o---
Nota del autor: solo la música y su ritmo... solo la música
De pie frente a la ventana la luz de la ciudad atrae mis pesadillas, lo único que me separa del mundo es aquella ventana donde presiono mi frente... intento enfriar mi cabeza, olvidar, pensar y sentir a la vez... no cabe duda, la noche sin luna es el ambiente perfecto para que mis ideas oscuras se propaguen entre las sombras de aquella habitación.
El miedo constante abruma a cualquier valiente que desee enfrentarse a ellos... pensar en el quehacer drena inmediatamente del cuerpo la energía, de la mente el entusiasmo, desperdiciando segundos valiosos... y pensé y sentí la vergüenza de mi cuerpo casi desnudo, de sus texturas y aromas, quise borrarlos, quise desaparecer y ser alguien más que deambula entre los callejones oscuros y las calles amarillas.
Dentro de aquella telaraña quise escapar, correr lejos... quería huir de las lágrimas que amenazaban con recuerdos dolorosos del pasado... una herida se reabrió entre mis expectativas y el silencio, el deseo deshecho entre las sábanas se escurría por mis venas, estancado e insatisfecho, enrabiado y frustrado, profundamente dolido, superficialmente tranquilo. En ese momento descubrí que no hay nadie mejor para herirme que yo misma... me sumí en esos pensamientos, ahogué mi corazón marchito y la razón hizo su trabajo.
El frío vidrio no pudo alejar mis debilidades, intenté ser fuerte y dije lo que sentía... ya no sé si es devoción lo que quiero, no sé a quien quiero ver en el reflejo de mi espejo en las mañanas, quisiera despertar el calor en las venas y fuego en las caricias, pero mejor resignarme a esperar el momento.
Y la letra dice así:
"Cuando estaba con esta chica la noche anterior / ella me abrazó, me enciende / era la luna
Ropa oscura y los que fueron ajustados / su perfume fuerte, sino que me convirtió en momentos / fugaces
, Tocó en la noche / entonces tan fuerte, pero desterrado por la luz / que su presencia ha ido
Los recuerdos siguen siendo / de cómo ella besaba y me convirtió en / ahora hay este amor dentro de mí
/ Tengo este amor / dentro de mí / y aún tengo dolor sordo / deseo de llegar a
Y tocar una vez más / distracciones no puede saciar la necesidad / que crece una vez más,
Crece una vez más / Tengo este amor dentro de mí / yo tengo este amor / dentro de mí /
Tengo este amor dentro de mí / yo tengo este amor / dentro de mí / tengo este dolor
Dentro de mí / żpor qué no puedes ver? żPor qué no puedes ver? / Estoy varado aquí sin casa
/ Por favor, sálvame, oh no me rescate? / Tengo este amor dentro de mí / me ha
Este amor / dentro de mí / yo tengo este amor dentro de mí / me hetengo este amor / en el interior
De mí".
El lleva unos años de ventaja, en sus manos reconozco algo de experiencia y las ansias de ternura. El miedo que le inunda con deseos de sueños no prescritos. Sigue presente, parece que le encanta abrazarme, se ríe y evita la mirada... pareciera que intentara conquistarme, quizás avanza retrocediendo... pareciere un juego de tanteos infinitos, caras largas y besos reconciliados.
Parece decididamente obstinado a robarme el tiempo, me encanta y a la vez me aterra... hay tanto que hacer y nunca pareciese terminar... y por algunos momentos temo que mi corazón sea un saco roto incapaz de llenarse, un corazón que vaga insatisfecho por culpa de la ausencia de los placeres que disfruta la carne y la carencia de devoción en las caricias... quizá sean los nervios pero no me arriesgaré, tampoco juzgaré... una oportunidad más.
Que el tiempo decida si soy lo suficientemente valiente para sobreponerme a las palabras y mantenerme firme ante mis miedos.
Días fríos y tristes, el cielo enrojecido de vergüenza, pareciere que sus lágrimas caerán en cualquier momento... un viento helado acaricia mi mejilla suavemente, los árboles se mecen en silencio, no pueden evitar el frío, sus hojas se queman lentamente como cada segundo que el oxigeno pasa por los pulmones.
Las cabezas se mantienen cabizbajas, pegadas al pecho desesperadas por retener el calor de sus cuerpos.
Abro la puerta y alguien me abraza. Me fundo en sus brazos, me sumo en su aroma, me empapo de su alegría, es mi luz en la oscuridad. No es necesario pronunciar palabras, en sus ojos encuentro todas mis respuestas, como dos almas perdidas en el tiempo.
Él tomaba mi mano cuando íbamos al cine, se preocupaba siempre de lo helada que estaba... me acurrucaba en sus grandes brazos, sus ojos verdes me miraban con nerviosismo... sus ojos decían mucho más que sus labios.
Él caminaba con pasos amplios procurando que nadie se me acercara. En las despedidas, me abrazaba de tal forma que me fuera imposible olvidar su perfume, no podía dejar de sentirme suya... de alguna forma quise serlo, por eso atrapé su boca con la mía... quería saber a qué sabían sus nervios.
Él temblaba, y me enamoré de ese recuerdo deseando que fuera alguien más y siendo él a la vez.
Le dejé ir porque temí, temí no tener tiempo para mí y ahora que ya estás lejos quiero sus manos acariciando mi rostro, sus indirectas de reina, sus sueños de un hogar perfecto, sus ojos verdes pidiendo algo más que cariño.
Fuimos por un café al Juan Valdez que queda cruzando la calle Rosario Norte, conversamos de la vida y de nuestros amores... mi amiga tiene una larga historia con un joven que ha sido desde siempre su único... hasta que la vida le regaló una sorpresa, una gota de locura que desde hace dos años se interpone entre ella y su sueño... ¿Es posible amar a dos personas?, le pregunté... y sus ojos se abrieron, como si hubiese comprendido que estaba enamorada de dos personas totalmente distintas... una es el hombre del checklist, el de siempre, el que la ha cuidado y protegido por más de 9 años, el primero... el otro, es el ser en el que piensa al levantarse y al acostarse, es la alegría cuando le envía sus letras, es su estrés permanente, es la música en el alma y es el regocijo del corazón aburrido.
Cuando me preguntó de mi vida, le dije que no sabía qué me deparaba... me encanta un hombre que tiene el doble de mi edad (y un poquito más), hay mucha química y han pasado muchas cosas (menos la que yo desearía). Él me regaló otra visión del mundo, velocidad y una que otra locura... y aunque le de vergüenza de lo que otros piensan de nosotros por besarnos en la calle, yo siento que ha sido maravilloso. He tomado riesgos y cometido algunas estupideces, pero no ha sido suficiente, quizá ya no me quiera o desee, quizá ya no me hable y con esto se lleve un trocito de mi corazón y me duela hasta decir basta... pero le estoy agradecida y le deseo valentía y felicidad para su vida... Ella me miró y me dijo que entendía como me sentía, pero que no entendía como lo dejé ir, y le dije que de eso se trata la vida, el apego y la costumbre socavan las relaciones, si alguien quiere estar contigo "genial", y si no quiere estarlo, duele, pero es su decisión y tu debes permitirle libertad, así como tu debes ser libre y amar a quien te plazca y de la forma que se te antoje, aunque sea en un recuerdo.
Ella tomó su vaso de té, dio un sorbo y se quemó, nos reímos juntas y un montón de canciones comenzaron a sonar en mi cabeza... me contó que el otro había intentado enseñarle a tocar el piano y que ella en su vergüenza no le permitió tomar sus manos. Le dije que no había nada más maravilloso y romántico que tomar las manos de alguien que amas y enseñarle a tocar algunas notas... me contó que la canción que él quiso enseñarle era de una película que ella no había visto... una canción cuyo nombre no recordaba... tomé mi Chino y busqué en Youtube esta canción... sus ojos se inundaron de lágrimas, y los míos las contuvieron... llenos de recuerdos y emociones, cosas que han muerto en el tiempo, pero que al pensarlas te das cuenta que la vida te da momentos maravillosos para siempre recordar... siempre.
Se pasea descalza sobre la arena blanca de la luna, siguiendo las huellas que el universo ha dibujado en su rostro. Sus manos surcan las estrellas y acarician una esfera pequeña a la distancia... y se pregunta ¿por qué estoy en el paraíso y ellos no? Sigue mirando aquel planeta distante infestado de seres cuyos pensamientos y nostalgias le abruman el alma.
Ella, en su espíritu, desea silenciar las emociones que tanto atormentan a esos seres, por ello hace mucho les regaló la música, con el objeto que en su insignificancia ellos escucharan sus pasos distantes, leyeran sus oraciones y durmieran en silencio.
Cuando alguien la piensa, su cuerpo se mueve involuntariamente, porque es aquella música sutil y eterna la que perpetúa su existencia, le devuelve la fuerza y le entrega una sonrisa. Cómo desearía amar tan intensamente como aquellas hormiguitas, cantar como ellas, bailar como ellas... morir como ellas. Es esa angustia de lo eterno lo que socava su pequeña mente, lo que silencia aún más su dormido corazón.
- Algún día - se dijo a sí misma mientras miraba al sol - algún día caminaré en otras lunas, algún día dejaré el oasis de la soledad y silencio. Algún día.
Y así se acunó sobre una llanura fría, se abrazó a si misma esperando que el universo se llevara su esperanza en el tiempo.