lunes, 1 de junio de 2026

346ta Entrada, Adagio: Requiem in D Minor, K. 626: XII. Benedictus, Mozart



Ha comenzado a llover, el viento soplaba fuerte esta mañana y finalmente ha comenzado a precipitar. 

El suave sonido de las gotas de agua alcanzando la cobertura exterior de la casa. Lo único que se escucha, en este silencio, es el respirar de mi Sansa, mis manos avanzando en el teclado y el agua acariciando las latas que recubren mi casa.

No hace frío, aunque estoy abrigada con calcetines de lana, un buzo y polar grueso, aquí adentro, incluso con la estufa apagada, la temperatura es cálida. Los cuerpos que transitan entre las paredes de mi hogar, la mantienen siempre a 18°C.

Hoy, al sacar a mi perrhija al "jardín" (que me tomó por lo menos 30 horas de trabajo adecentar), respiré profundo y di gracias tres veces a Dios. El aire limpio y puro, llenó mis pulmones, el olor a tierra mojada, humedad y mar insuflaron mi espíritu, y por unos minutos me llevaron de la mano a mis recuerdos. 

¿Cuántas veces pedí vivir este sueño? durante 7 años, hasta que obtuve finalmente mi título de Abogada, anhelé estos momentos... y ahora que mis sueños se hacen realidad no sé por qué estoy tan rodeada de miedos. 

En realidad si lo sé, tenía un excelente trabajo remunerado, me quedaba a 3 cuadras de la casa, tenía mi redil controlado. Hoy, me enfrento a ser un trabajador independiente, que aún tiene su "sueldo", pero que también genera con su socia. Gracias Señor por poner a las personas correctas en mi camino, gracias por darme la oportunidad de generar valor para otras personas, ayudarlas a enfrentar su camino, por mi Trini que siempre me consulta y me tiene en alta estima profesional, y por darme esa sensación que el camino siempre fue la independencia y que siempre será prospero.

Pese a que ya nada es certero, ni tan seguro como lo que tuve durante estos 11 años en la empresa donde trabajaba, si me he dado cuenta que dejé una huella, y una muy buena por cierto, porque las personas siempre me están preguntando sobre aplicaciones técnicas, situaciones complejas y gestión de recursos técnicos y humanos para superarlos. Me siento orgullosa de mi misma, y aunque pronto "se acaba" este veranito de San Juan, puedo sentarme unos momentos, respirar en calma, mirar el cielo y pensar en esta nueva Constanza que debo amoldar, tomar todo lo bueno y potenciarlo, no quedarme atrás; tomar todo lo malo y convertirlo en experiencia para no cometer los mismos errores... aunque, vamos... hasta el momento pensar como pienso me ha evitado muchos sufrimientos.

Gracias Dios por este tiempo, y aunque a veces me cueste renunciar a esa yo que vivía de un sueldo (macanúo', pero sueldo al fin y al cabo), gracias por darme esta oportunidad de crecer y de encontrar aquello que me encanta: hacer pancito amasado, crumble de manzana, tener mis plantitas divinas, hacer papas fritas en la air fryer, y ser feliz.