lunes, 1 de julio de 2024

224ta Entrada, Adagio: Light of the Seven, Ramin Djawadi



En esta vorágine de vida, ultimamente me siento estancada... más que estancada, estoy retrocediendo. Todo avance vertiginoso, todo buen resultado parece esfumarse ante la debilidad del espíritu y la fuerte exposición a situaciones más que peligrosas. El tiempo, al igual que el dinero, se escurre entre reels y gastos innecesarios...

Tengo que estudiar 5 años de carrera como si fuera de "0" y me pregunto ¿por qué no lo hice antes? ¿por qué nadie me dijo? ¿por qué no lo leí? ¿qué hago si no logro pasar el examen de grado? ¿qué pasa con nuestros sueños? ¿qué pasará conmigo? Mella el orgullo verse en situaciones de fracaso, pero siempre hay que pensar en alternativas... y sigo esperando el día del juicio final, que lo aplazan y aplazan sin convertirse en en ese escape maravilloso que necesito.

Y es en estos días que todos los influjos y reflujos de la mente se vuelven en mi contra: mi incapacidad para concentrarme, para entender lo que hay que hacer, mis sueños y diseños atiborrados de ansiedad por terminar la gran obra, el estudio que me demuestra que las herramientas que tuve durante estos 5 años fueron bastante débiles en algunos aspectos, el miedo que hace retorcer las entrañas por saber que de ésto depende tanto... TANTO... Dios, que horrible angustia, mis arcontes se regocijan en mi mierda emocional, están gorditos los hijos de la meretriz... detesto vibrar tan bajo, pero tampoco tengo la energía para cambiar mis emociones ni elegir buenos pensamientos. La resiliencia no siempre requiere la aparición de pensamientos positivos, a veces se necesita de voluntad para crearlos, deseos hechos acción... acción de pensar... algo de lo que no tengo ganas.

Ultimamente, requiere un gran esfuerzo ver en mi mente las imágenes que usualmente me impulsaban a seguir adelante. Quizá sea el mundanal ruido, la creciente buya, el incesante sonido mecánico que abunda en todos lados, la premura del pasar de los segundos, los minutos incinerados en la procrastinación... quizá sea mi debilidad la que debilita mi disciplina y la necesidad de aire limpio (realmente limpio) lo que no me deja despejar toda esta basura interna.

El cielo realmente azul, las nubes danzantes, los árboles creando vapores, el viento incesante, el sol en la ventana, el sonido de la estufa a pellet, el olor a pan tostado en tostador puesto sobre cocina a gas, el café de la mañana, el olor a tierra mojada, el sonido de la lluvia azotando mi ventana... qué dolor de cabeza estar aquí escuchando los motores de los aires acondicionados, los reverberantes retumbos de vehículos sin "tubos de escape" que resuenan hasta este piso 50... los murmullos de los colegas, los tacos resonando en el piso de granito, el sonido de éstas teclas donde escribo.

Silencio... música del cosmos... necesito encontrarte.

Luz necesito que quites el frío de mis extremidades y de mi mente.

Dios te necesito a mi lado en esta incertidumbre.

Constanza se lo que tengas que hacer para llegar donde quieres estar.

sábado, 1 de junio de 2024

223ra Entrada, Adagio: Rêverie L68, Claude Debussy


Escuchando un recuerdo viene la tristeza y me hace repetir "qué pena" tres veces... es tan absoluta y devastadora, es ver con tus propios latidos del corazón que se pierden los suspiros, que ha fenecido una emoción, que un sentimiento ha aceptado su muerte y desciende en soledad al inframundo para un descanso eterno. ¿de qué me sirve tener esperanza? sólo prolongaré mi tormento. 

Es mi inefable culpa, mi culpa no saber estimular adecuadamente tus instintos. Es mi responsabilidad no quemarte con mis pasiones, ni abrumarte con esta necesidad horrible que tengo de extrañarte por la lejanía. Sin embargo adoro este tiempo de soledad donde puedo aplacar por mí misma toda esa exasperación ardiente, que ya no adolece de remordimiento, si no que asoma como escape a las necesidades de la carne, sin faltar a la verdad, sin romper promesas... siendo fiel a la fidelidad.

Es esta silla coja la que empieza a trastabillar en las corrientes de las inseguridades, pues los demonios intentan hundirla... pero ¿Cuánto más durará el honor de un amor resignado? ¿lo piensas? ¿te importa? sé que cuento con tu voluntad, pero no con tu deseo. Qué pena... de nuevo esa frase que reticente me obliga a asumir que el resto de mi existencia será así, incompleta, pues mi mundo interior es demasiado basto para ser recorrido por tus manos ciegas.

Qué pena... esta añoranza que se resiste a morir en mi pecho... ese deseo de noches extáticas en medio de la tormenta, perdidos en el vaivén del viento y de la lluvia. ¿Es todo demasiado cansino? ¿es el aburrimiento y la monotonía lo que anula ese deseo de prender las llamas? Nunca he podido compartir esta hoguera. Quizá soy muy egoísta y lo quiero todo para mi, pero es que siempre resulta demasiado fútil la brisa para esta tormenta que busca refugio en un lugar inocuo para sembrar su semilla.

Así mueren trozos de espíritu, el cable que conecta el alma con la mente se daña y ya no puede ser reparado ni por la voluntad ni por el deseo, porque la carne material sigue empujando su naturaleza reproductiva y su añoranza de locura. Qué pena. 

viernes, 31 de mayo de 2024

222da Entrada, Vivace : Hasta poder respirar, Kuervos del Sur.


Es tan linda esta canción... cada vez que estamos lejos la pienso, la escucho y recuerdo el antes... el tiempo, las memorias... y no te miento, hoy las evoco con nostalgia, como si en medio de nuestras ambiciones hubiéramos perdido algo tan importante... hemos construido nuestras jaulas, pero "la jaula no me abriga del frío, sólo la cálida prisión de tus manos entre las mía', como el suave retorno cuando amanece el día"... el amanecer lejos, a 1234 km, en nuestra casa, con la estufita prendida, acostaditos con Sansa acurrucada entre nosotros. 

Pero ¿qué ha pasado con nosotros? somos perri/gatipadres, estamos a full en nuestros deberes y quehaceres... edificando, avanzando, soñando y vuelta a trabajar, pero... qué ha pasado con "Hasta que en medio de los dos las brasas no se hagan ceniza, y pueda ver brillar el fuego. Quédate conmigo a la deriva, en cualquier lugar..."

"Y estar contigo en lágrima y suspiros, rompiendo el aire en carcajadas... no quiero ser un rayo perdido en la noche, vagaré descubriendo para abrir senderos. Prefiero ser aceite separado del agua y no un cobarde corazón que espera ser sincero pa' sentir de nuevo"... 

Mi hogar, ese lugar en tu pecho, donde late fuerte tu corazón... a ratos ya no me resulta tan acogedor como antes, ¿seré yo? he cambiado... ahora el eco de las semillas de la discordia comienzan a echar raíces, pues se alimentan de esa pregunta que subyace en silencio en un rinconcito de mi mente ¿le habré puesto mucha leña al fuego, tanto que se arrebató y terminó por consumir todo el oxígeno... e incluso las brazas... donde sólo queda reciclar las cenizas hasta que la muerte nos separe? Será el avance del tiempo que ahoga las chispas de la pasión y la juventud... o tal vez el ímpetu de encontrarnos en ciernes del siguiente gran paso que llevamos tantos años trabajando... ahhhhh siempre tantas preguntas... mis culpas rebuc sic stantivus et aliquid novo non emergentibus... algo nuevo... realmente le temo a esa posibilidad, tanto para ti como para mi... pero pacta sunt servanda... nuestras promesas valen y nunca hemos pensado en condonar el dolo futuro (eso está prohibido por nuestro Código Civil y adolece de nulidad absoluta, incluso se asimila a dolo agravando la responsabilidad contractual de ese contrato celebrado en virtud del art. 102 del CC)... 

Sé que es mi responsabilidad controlar esta añoranza de la energía jovial que nunca utilicé en su debido momento... a veces me genera arrepentimiento haber sido siempre tan seria, haber intentado siempre ser lo que se esperaba de mí, mientras me veían la cara y me advertían que "carpe diem" es más que una simple frase... y yo, aquí, sentada estudiando, mientras estas ideas me distraen horriblemente, y me hacen añorar nuestros primeros pasos... extrañando las aventuras, deseando experiencias nuevas. 

"Y estar contigo en lágrima y suspiros, rompiendo el aire en carcajadas... no quiero ser un rayo perdido en la noche, vagaré descubriendo para abrir senderos. Prefiero ser aceite separado del agua y no un cobarde corazón que espera ser sincero pa' sentir de nuevo"... bis... bis... bis...

lunes, 15 de abril de 2024

221ra Entrada, Ideas: Meditación de hoy.

La gran prostituta que habla la biblia… la iglesia católica y sus silencios respecto de tantos pecados de sus líderes, permite que se profanen sus símbolos, permite que los Jesuitas ostenten el poder… a sabiendas de los oscuros orígenes y perversiones de sus “principios inspiradores” y de sus misterios tan admirados por la masonería. El silencio, la inoperancia ha permitido que se dilapiden los valores morales. No ha sido gratuito, han pervertido el mensaje de Cristo, han transformado la senda del Dios interior (temet nosce) en un camino de pago vencido por cada pecado cometido.

Así occidente se ha pervertido, perdido la razón y sus valores morales, se ha deconstruido aquello que cohesiona la sociedad y la transforma en una masa acéfala y amorfa que se mueve cual péndulo en las vertientes ideológicas que la economía y el poder político promueven y manipula, para que la riqueza se siga concentrando en unos pocos, a costa de todo el mundo.

Las guerras, la sangre inocente, el humo, el miedo, la locura… se concentran y exaltan en nuestros corazones mirando embelesados las pantallas que muestran con morbo y en vivo la violencia. ¡Cuánta energía emocional puesta a disposición de los arcontes! Somos su ganado, se alimentan de nuestras exaltaciones... a mí me avergüenza verlas y sentirlas… ser consciente de ellas y lo repulsivas que me resultan.

Este fin de semana fui a pasear al Persa Bío Bío y más encima fui con mi marido en metro… metro, hace años que no uso el transporte público (gracias a Dios). Para mi desgracia, ese día había un partido en el Estadio Nacional… miles de hinchas atiborrados en estación Irarrázaval… cientos de estúpidos embelesados cantando himnos que denotan su carencia neuronal, su dependencia al alcohol y las drogas (todas cosas que concurren en mayor detrimento de la escasa capacidad intelectual de estos seres de “paz y de luz” azul), todos unidos en esa “masa acéfala y amorfa” exaltada por un equipo de futbol… calentando la energía, previo al encuentro que, a pesar de los resultados, sigue generando una fe ciega sin entendimiento, fe de la que se alimentan esos seres, energía impura del lívido colectivo que se forma en las arenas de conflicto competitivo donde dos equipos, conformados por 11 individuos por cada lado y 5 árbitros, corren detrás de una pelota, como si la vida pendiera de que ella llegue de un extremo a otro. ¡Qué estupidez! Deporte le llaman… si supieran que el trasfondo es mover poder político, blanquear dineros y concentrar el poder de “la barra brava” para seguir subsumiéndonos en la decadencia moral y espiritual, para alienarnos de nuestras vidas y escondernos en esa masa, perdiendo el pensamiento, obviando la lógica, desintegrando el ser… regalando energía, muy apasionada, a estas entidades que por ignorancia no conocen y, en su bendita ignorancia, siguen ofreciendo gratuitamente… el rebaño perfecto, la oveja (el goym) de sacrificio… oh que razón tenía el Talmud…quizá, los gentiles nos merecemos este destino.

… y así todos vemos que las profecías se cumplen, que nos acercamos al “fin de los tiempos”, la oscuridad en las almas de los hombres es tan profunda: el miedo, la envidia, los celos, la gula, la mentira, la ira… consumen nuestras almas y la exprimen con esperanzas externas, que nada se acercan a la luz divina que “el Dios verdadero” nos otorgó en la creación… luz de la cual se alimentan (coincidentemente) estas entidades que, por alguna razón, nuestros sentidos (pero sí nuestros instintos) perciben.

El camino del estoico, el camino de Zaratustra, el camino de Horus, Hermes Trismegisto, Buda, Krishna, Ahura Mazda, Mahoma, Jesús… y tantos otros maestros “profetas”, silenciados en etiquetas burdas o religiosas (re-ligare, re unir… que hoy es un completo oxímoron), porque “los que saben” conocen las armas de la denostación y el marketing que lava cerebros, para ponerle esa detestable etiqueta de “esotérico” o “conspiranoico”, “no científico”… mientras ellos, en su alquimia, nos revuelcan en la nigredo en que nos tienen sumergidos (curiosamente regida por el planeta Saturno)… mientras ellos ascienden en el camino a la iluminación, porque dicha senda es sólo para unos pocos.

Tanta coincidencia hace presumir que todo es resultado de un plan… un plan tan bien hecho, perfectamente hecho para encerrar nuestras mentes, alimentarse de nuestras emociones, y vibraciones físicas… esclavizándonos por toda la eternidad, sirviendo a la gran prostituta, sirviendo al “contrario” … viviendo la mentira de la existencia, perdiéndonos a nosotros mismos, negando el alma, el espíritu… a Dios dentro del templo, el templo de cada individuo.

Y entonces… ¿cuál es el plan? ¿sálvese quien pueda? ¿cómo salvas a alguien que no busca en sí mismo su propia salvación? No puedes obligar a alguien a ir en la búsqueda de su alma ni de su espíritu, ni de la sabiduría que en su luz puedes encontrar… ¿estamos condenados? Quizá… vamos de camino al desfiladero… ¿es posible de detener, evitar o eludir?

Hace años que veo a la humanidad camino al colapso, mis esperanzas de una vida plena, tranquila, menos superficial y más conectada con la tierra se sienten tan etéreas... Aunque estemos condenados, espero poder ver a Dios en cada segundo de su creación y de las mías… volver a la raíz de la creatividad, encontrar belleza y disfrutar de cada suspiro. Mirar sin miedo la oscuridad en la noche, saber que las estrellas observan a lo lejos la parsimonia del tiempo infinito desvanecerse en cada gota de sangre que se vierte en la tierra. Ver la muerte y dejarla ir en el susurro del viento, mientras la vida, con el ímpetu del mar, vuelve a llenar de colores el presente.


viernes, 22 de marzo de 2024

219na Entrada, Allegro: Innuendo, Queen

 


La vida ha sido buena... lo que nos rodea es lo penca.

Así comienza esta reflexión sobre la fortuna de ser yo, de vivir mi vida y agradecerle al creador por todas las maravillosas cosas de las que gozo.

Gozo del amor de mi marido

Gozo del amor de mis padres

Gozo del amor de mi Sansa y de mi Martina

Gozo del cariño y compañerismo de mis amigas

Gozo de mi vida laboral

Gozo de nuestras metas conseguidas y de las nuevas metas que vienen...

Todas estas cosas son cosas externas que enriquecen profundamente mi vida, sin embargo, al leer este blog, puedo verificar mis avances y retrocesos humanos.

Sigo disfrutando de la soledad, de la música, ahora más que nunca de la lectura (¡me perdía un mundo de maravillas!), de mis pensamientos, de la búsqueda incesante de la armonía entre el saber y el sentir, del encontrar y descubrir, de orgullo y prejuicio, sensatez y sentimientos... aajajaja yaya Jane Austen...

"Mientras vivimos de acuerdo a la raza, color o credo, nuestras vidas dictaminadas por tradiciones, supersticiones y falsas religiones... a través de eones... si, seguiremos intentando" intentado ¿qué? ni idea, pero seguimos adelante, aunque no den ganas de estudiar pa'l grado, y entrenar el body de siempre paja... seguiremos intentando... aunque la semilla deconstruida intente destruir de raíz la cordura y la lógica. Seguiremos "hasta el fin de los tiempos"

viernes, 29 de diciembre de 2023

218va Entrada, Adagio: Gravity, A Perfect Circle


 Como es ¿tradición? vengo en señalar mis agradecimientos del año 2023.

Doy gracias a todo lo que la vida me ha dado, esta experiencia de vida ha sido bastante grata. Cambiar la forma en que uno observa las cosas, el animus y el entendimiento terminan por modificar en gran parte la realidad, te ayudan a encontrar a Zaratustra en tu interior y a ver con los ojos del súperhombre lo que nos rodea.

Doy gracias por mi Marido, sí con M mayúscula, porque es el mejor compañero de aventuras, proyectos, el pilar de apoyo de esta Bruja... perdón, brújula que busca su norte (sur en este caso) sin descanso.

Doy gracias a mi cuerpo, que me contiene, que me mueve, que me cansa, que duele después del ejercicio, que a veces me agobia pero vamos juntas a por esta vida intentando llevarnos bien y sin pecar en exceso.

Doy gracias por mis niñas, Martina y Sansa, que me obligan siempre a usar mi estanque de paciencia y energía al límite.

Doy gracias por mis amigas, que juntas hemos recorrido estos 5 años de estudio, compañerismo y amistad. Gracias a Dios por ponerlas en mi camino en el momento que más necesitaba aprender de la amistad.

Doy gracias por mi trabajo que me ha permitido crecer profesionalmente, me ha permitido estar ad portas de mi egreso como Licenciada en Ciencias Jurídicas y Sociales y siempre aprender cosas nuevas y, ya después de casi 11 años, hacer la pega en tiempo record.

Doy gracias por la ecuanimidad de mi padre, y la rabia de mi madre. Ambas caras de la moneda me han guiado a contrario sensu en el sendero del matrimonio.

Doy gracias y me rindo... me rindo a la gravedad y a lo desconocido que está por llegar, elijo vivir esta vida a pesar de lo difícil que a veces todo nos parece, aunque mis ambiciones sean grandes (a veces demasiado), sé desde el fondo de mi corazón y mi alma que la luz del sol ilumina mi camino, y que incluso en la oscuridad de mi propia ignorancia encontraré la sabiduría para liberarme de las ataduras de la mente y llegar allí donde mi espíritu pertenece.

Elijo vivir.

jueves, 9 de noviembre de 2023

217ma entrada, Ideas: Cierto es que...

Voy a morir creyendo en lo que he elegido creer

Voy a morir sabiendo que nunca sabré la verdad

miércoles, 20 de septiembre de 2023

216ta. Entrada: Peaceful Mind Meditation, Malte Marten. "Meditación del soy"

 


Cierro los ojos,
escucho esta bella melodía y
mi mente se teletransporta a 1.216 km desde el living de mi departamento,
y aunque allí es también de noche,
ante mí aparecen las imágenes del lugar donde pertenece mi alma.
Allí soy la lechuza que vuela sobre mis tierras
y el viento que surca por las tardes y que azota en las noches de tormenta contra mi casa.
Soy el pasto indómito del que hago mulch para mis árboles, 
incluso ese espinillo rebelde que crece aunque lo cortes mil veces,
soy sus flores amarillas que cubren todas sus espinas,
soy el pudú que sale de la quebrada a saludarme.
Soy las murras que duermen en invierno esperando el sol del verano para hacer que crescan mis frutos y hacerlos mermelada,
soy las semillas de las moras que nadie comió y que alimentaron la tierra donde se apoyan todos los cercos que separan los sueños de unos de los de otros.
Soy las piedras que decoran con sus colores el suelo areno y las que soportan
el cemento sobre el que se apoya y erige mi casa, 
soy el suelo que piso y sobre el que se apoya todo lo que hemos soñado.
Soy esos muebles de cocina que te quedaron maravillosos,
soy la vista de la ventana de la cocina donde se presenta el cielo y sus amaneceres, soy la mesa y los taburetes sobre los que tomamos cafecito y comemos pan tostado con huevos de campo revueltos.
Soy las ventanas transparentes que, hoy cubiertas de cortinas, permiten que la luz entre al hogar y me maravillan con paisaje y de los colores que se puede ver a través de ellas,
soy esas ventanas, hoy limpias y transparentes, que permiten a los ojos llenarse de imágenes que nutren el alma.
Soy la estufa y sus pellets que mantienen mi casa calentita en el invierno y durante el temporal,
Soy las latas que protejen mi casa de la lluvia, 
y también la música que se produce cuando baila cada gota sobre su superficie, maravillando al que se guarece bajo mi alerón.
Soy también el camino de ripio y de asfalto que me dirige siempre a casa.
Soy todos los árboles de mi quebrada, el blanco de las flores de quillay,
la madera roja de los arrayanes, el perfume del peumo, la voraz quila, los robustos y añosos robles cuyas hojas susurran al viento melodías de paz.
Soy el agua que corre en mi estero y que alimenta mi casa y mi cuerpo,
soy la lluvia que arrecia en las noches acunando nuestros sueños.
Soy el camino a la playa y al fiordo tranquilo que lo baña, 
y la desembocadura de mi río que, constante, viaja desde alguna de las tantas vertientes que riegan esta mágica isla.
Soy las nubes que nacen evaporadas de nuestro bosque,
donde la tierra hace el amor con el cielo.
Soy todas esas hermosas estrellas que puedes observar en las noches de luna llena y que a veces se esconde detrás de las inmensas y tormentosas nubes con sus innumerables tonalidades grises y negras.
Soy los canes de mi vecino, que me ladran cada vez que me acerco a los límites de mi campo con su territorio,
soy quien recibe sus lametazos de saludo y quien les agradece por reconocerme pese al transcurso del tiempo.
Soy el camino serpenteante a Huillinco, ese lago hermoso, quieto y frío, que durante las mareas altas se roba las costas.
Soy las dunas del camino a Cucao, 
soy su playa de arenas negras donde las olas golpean con furia su costa en el vendaval.
Soy esa entrada de mar que corta el camino al Muelle de las Almas.
Soy ese vehículo que cargo a tope en cada viaje para retornar mi cuerpo material a aquel lugar donde dejo mi espíritu cada vez que lo visito.
Soy el aguilucho que caza en las tardes, 
soy las ovejas del vecino que pastan tranquilas, 
soy los loros que vuelan en su bandada y que se posan sobre las copas de los árboles que rodean mi hogar.
Soy el silencio de mi casa vacía,
soy todo eso que dejo allá, 
soy la salida Quinched, el camino Huitauque, el portón que me deja acceder a mis sueños hechos realidad,
Soy la cúpula celeste que se cierne sobre nuestras cabezas,
Soy mi tierra,
Soy todo y soy nada,
Soy feliz.





lunes, 28 de agosto de 2023

215ta Entrada, Allegro: I've been dodging rain drops, 311.

Siempre que nos juntamos con mi familia, se produce una cosa maravillosa. Nos invade la nostalgia y contamos nuestras anécdotas, preguntamos por nuestros parientes, pedimos noticias de los cercanos y conversamos sobre nosotros, sobre nuestros sueños y proyectos, sobre aquello que con tanto esfuerzo y sacrificio hemos logrado.

Estas instancias son sublimes, pues nos permiten ver por unos minutos, los fragmentos de las almas de quienes hemos compartido este camino llamado vida.

A veces quisiera que el tiempo o las energías nos permitieran compartir todos aquellos matices que nuestros ojos captan y que se graban en nuestra memoria; todas esas emociones que han calado hondo en nuestros corazones, y por supuesto, todas aquellas verdades que la vida les ha ido revelando en el transcurso de los años. 

Me encanta escuchar las historias de nuestros predecesores y ancestros, como ellas forjaron la construcción de estos extraordinarios y resilientes individuos que conforman mi familia, y como aportar de alguna manera con mi propia sabiduría y experiencia vital, la que le podría servir a futuras generaciones para que, ojalá, tomen mejores decisiones al momento de enfrentar la vida y no cometan los mismos errores que uno por ignorancia y desconocimiento cometió; estas historias, toda esa información que uno les entrega tiene por objeto permitirle a otro ser ahorrarse unos momentos de incomodidad o de sufrimiento, o le facilitará  ver la vida de otra forma, o incluso, ojalá, alcanzar sus metas, pues la experiencia forma parte del conocimiento que levanta el velo de la incertidumbre (cosas que cuando uno es joven no está verdaderamente interesado). 

Hoy también descubro que me gusta escarbar en las personalidades de los jóvenes, sus experiencias novedosas rodeadas de cosas nuevas que, para uno en su adultez, son rara vez apreciables. A veces me alegra tener "algo" en común con ellos, conocer una aplicación o un juego del que podamos conversar y compartir. ¿Es esa energía juvenil la que tanto añoramos cuando llegamos a la senilidad?

No sé por qué antes evitaba tanto vivir esta experiencia, como si encerrarme en un capullo de silencio me protegiera de algo que estaba destinado a hacerme crecer como ser humano (no digo persona, porque no me gusta su significado); o el miedo al rechazo por la inexistencia de estas "super experiencias" que uno se suponía debía vivir y que yo, por mi naturaleza egoísta, nunca me atreví a vivir. En realidad, si sé por qué las evitaba tanto, sin embargo, me vi obligada a salir de esta burbuja y experimentar el mundo y sus enormes montañas rusas de emociones que, espero hoy, estar mejor preparada para enfrentar sus altos y bajos.

Hoy celebro estas experiencias, las disfruto un montón aunque a veces me sigan pareciendo un poco superficiales y agoten todo lo que resta de mi energía mental... conversar de la vida es como tener un telescopio (¿o microscopio?) a otras dimensiones, a los mundos ocultos en las mentes de otro ser humano. 

A veces encuentras gente que tiene talento para contarte sus cosas, y pareciera que un libro ha sido abierto ante ti, lleno de ilustraciones de colores y onomatopeyas (a veces, eso sí, le ponen mucho color); otras, en cambio, tienes que usar todos tus sentidos para descifrar la verdad entre sus códigos, actitudes y gestos, ya que detrás de su superficie puedes encontrar esa parte transparente de su ser, su luz y oscuridad, esa parte de nosotros mismos nos negamos a compartir, un atisbo de  "La Sombra" que  C. Jung nos cuenta en su libro "Los arquetipos y lo inconsciente colectivo".

Creo que haber aprendido a observarme con honestidad fue la mejor herramienta que esta existencia me ha otorgado, a saber: a través de mi propia experiencia descubro la verdad, la comparto y comparo con la de otros, y así construyo este ser, en parte espíritu, en parte cuerpo, y con su alma en medio, luchando por encontrar la paz (que generalmente se encuentra en los brazos de mi compañero de ruta), buscando llegar a la línea infinita que se dibuja en el horizonte... pero no cualquier horizonte, no... sino aquel que llena mi éter, ese horizonte que tengo a 1.231 kilómetros de esta ciudad... donde mis lechuzas vuelan libres, los aguiluchos se pelean por la soberanía del cielo y el pudú se acerca a mi casa a comer el pasto salvaje que crece a su alrededor.



jueves, 22 de junio de 2023

214ta Entrada, Allegretto: Sinfonía N°7 en A, Op.92: 2; Ludwig van Beethoven


Hoy quiero reflexionar sobre el negacionismo... negación tiene su origen etimológico del latín "negatio" que significa acción y efecto de decir no, entonces podemos decir que el negacionismo es una creencia colectiva que niega ciertas acciones o hechos.

Desde esta definición podemos señalar que todo aquello a lo que se dice no, de forma arbitraria, terminará siendo "negado" y "censurado" del relato. ¡Qué cosa más terrible si esta actividad se vertiera sobre los anales de la historia para satisfacer los oscuros deseos de una minoría, que se alimenta de mentiras políticas para alcanzar nuevas cuotas de poder! Y bueno, eso es lo que pasa en mi país cuando se censura la historia y se enarbolan ciertos personajes mártires, cuando la realidad es que fueron responsables de todo el desastre que siguió a su caída y fallecimiento.

La gente olvida que nuestras historias no son todas bellas, que la historia tiene distintos matices y que hay que apreciarlos todos, no emocionalmente, si no que racionalmente de forma que, conforme la comprendamos, entenderemos que de la supuesta luz llegó la más profunda de las oscuridades, y que de ellas y con el transcurso del tiempo, se alcanzó nuevamente a alcanzar, en parte, la iluminación. Eso es aprender de los errores, pero negarlos también implica no aprender, no ver lo bueno, no valorar los sacrificios, no entender que las personas mueren por sus ideas y que eso es intrínseco a nuestra naturaleza; y que por ello, debemos OBSERVAR nuestros pensamientos y las ideas que tratan de IMPONERNOS para coartar nuestra libertad de creencias, de ideas, de pensamientos, lo que nos lleva a actuar y a ser RESPONSABLES de los efectos de toda esta cadena concatenada: desde el pensamiento hasta la consecución en la realidad.

Por ello existe el respeto a que los demás crean, observen y pregonen, no obstante de la libertad de los otros a pensar y creer distinto, sin invalidar sus argumentos y razones por las que creen lo que creen (aunque pensemos que son estúpidos si sus razones se remiten a meros hechos y análisis emocionales), aunque la idea del "bien común" sea siempre la excusa de unos o de otros, se debe evaluar en la realidad qué "idea" se alcanza de forma más cercana y universal.

Por ello, considero al negacionismo un atentado a la razón, a la historia y a la humanidad; significa NEGAR ARBITRARIAMENTE la realidad de unos en pos de otros que alzarán estas banderas para fines perversos. Fines que deterioran las facultades humanas del pensamiento lógico y racional, atentando contra nuestra verdadera dignidad y la naturaleza divina de la entelequia y las emociones. Así nos matan, así destruyen a Zaratustra, a Jesús, a Akenatón, Buda y Krishna y tantos otros maestros ascendidos... así acceden a nuestros templos y los destruyen desde dentro... sin la luz de la razón, estaremos sumergidos en la oscuridad y la esclavitud mental, sólo por no haber hecho el esfuerzo de detener a los malvados que buscan negar, no sólo la historia, si no que a nuestra especie humana.

miércoles, 26 de abril de 2023

213ra Entrada, Presto Agitato: Sonata N°14 "Moonlight" in C-Sharp Minor, Op.26 N°2: III Presto Agitato


Venía enmimismada caminando por Avenida Vitacura escuchando esta maravilla de música, jugando con mis manos como si éstas pudieran, en el aire, recrear esta alegoría a la pasión.

Caminé muchos pasos mirando sin mirar, respirando el aire tibio del día abochornado, mientras mi corazón latía al ritmo soberbio de las teclas de este piano. 

Nada había frente mío, ni los árboles con sus brazos desnudos soportando este otoño gris; y las gentes a mi alrededor pasaban sin rostros, mientras mi cabecita estaba absorta en estas notas voraces que absorben el tiempo. 

Sólo un semáforo y su señal de "detención" de peatones pudo desactivar el modo automático de mis pasos, trayéndome de vuelta a la realidad... mis pensamientos volvieron al "modo existencia", volví a respirar hondo y repasar por enésima vez lo que tenía que hacer, lo que me queda por realizar y la ruta que seguiría en los próximos 20 minutos.

Y así, esa luz roja frente a mis ojos logró desvanecer el hechizo en el que Beethoven me sumerge cada vez que lo escucho. Quizá de vuelta a la oficina escuche la 5ta sinfonía en su 3ra parte, sólo para hacer un funeral solemne a ese momento de magia en que mis manos dibujaron en el aire esta hermosa y apasionada música. 

martes, 28 de marzo de 2023

212da Entrada, Adagio: Love Song, Leslie Duncan

Siento una angustia tremenda, ver y entender cómo mi país, mi cultura y mi gente, se va a la mierda... como la "opción" de agarrar todas nuestras cosas e irnos a otro infierno, donde al menos podamos hacer nuestro proyecto de vida, lejos de todo y de todos los miedos e inseguridades externas que azoran nuestro bienestar material, se hace cada vez más deseable. ¿Vendemos todo y nos vamos a la cresta de la loma? Preguntas que se susurran en los arrullos del sueño.

En el momento en que mi fe en nuestro pueblo se quebró, cuando la imbecilidad fue cooptada por la política mafiosa y drogadicta, que usa los ideales del marxismo y socialismo como una bandera de lucha abstracta, cuando su lucha es únicamente en contra de las personas que buscan "salvar", entonces me di cuenta que la sociedad está condenada... y cuando se transformó en obligatorio ponerse esas inyecciones, supe que debía renunciar a mis valores y pensamientos para obtener la libertad que es natural e inherentemente mía.

Estoy cansada de luchar por un futuro que cada día parece más lejano, no obstante, aquí casi presente y casi palpable, al alcance de mi mano y a su vez etéreo, abstracto, pero inevitable. Espero tener la fuerza suficiente para terminar este proyecto de ya 5 años, complementar mi "profesión liberal"... e irme a vivir a las suaves colinas de mi sur, con el cielo y los fiordos donde mis ancestros descansan, donde se respira la paz y el silencio de las noches estrelladas.

Lo único que sé, es que mi hogar se encuentra allí donde tu corazón late, y que y aunque el miedo subsista en nuestro diario vivir, yo estaré tranquila en ese lugar donde mi corazón descansa.


martes, 13 de diciembre de 2022

210ma Entrada, Adagio: X Files Theme

 



Martes, 13 de diciembre de 2022, 4.36 horas

Me encontraba en la Antártida en un viaje con gente muy amena y amigable, el clima era bastante agradable pese al frío, el paisaje era indómito y hermoso, me estaba acercando al fin del mundo.

Muchas rocas escarpadas antes de llegar a un mar calmo con pocas olas, la orilla estaba bañada de piedras bastante grandes, coloridas. El cielo era celeste grisáceo por la bruma del mar. Había una señora mayor, rubia de ojos azules que me trataba con mucho cariño, al igual que su hija, yo estaba sola en aquel lugar inhóspito pero era muy agradable estar rodeada de gente que estuviera preocupada que no pasara frío.

De la nada aparezco acostada en mi cama, mi marido durmiendo en su rinconcito. La luz de la ventana del baño se cuela hacia la puerta de entrada de nuestra pieza. Un zumbido metálico y agudo comienza torturar mi cabeza, en mi sueño siento la presencia de alguien tras la puerta, alguien que dirige esa tortura directamente a mi mente como para mantenerme en un estado de sueño del que mi consciente ya no quiere participar. Abro los ojos, y lo veo allí detrás de la puerta, tenuemente iluminado, sus rasgos grises me miran, sus ojos no brillan con maldad, parece triste o confundido, pero es tanto mi miedo y el dolor por el sonido en mi mente que simplemente intento despertar de mi sueño desesperada. Mi cuerpo no responde, sé que debo despertar, ese ser abre cada vez más la puerta, apoya su mano en ella y puedo ver claramente sus manos sin uñas, las escamas de su piel, y yo no puedo gritar a mi Álvaro que me ayude, él no me siente, él está con Morfeo durmiendo profundamente. ¡Basta, no quiero! grito en mi mente ¡Vete! le ordeno, mis ojos se abren al instante, mi respiración pesada y mi corazón desbocado corre mientras miro hacia la puerta que está totalmente abierta, tal y como la dejamos antes de acostarnos.

Repaso y repaso mi sueño, intentando distinguir cuál fue el sueño y cuál es la realidad, si sigo o no durmiendo. El calor me asfixia, la sed es terrible, siento los labios partidos y secos, apenas y puedo tragar saliva, mi garganta está obstruida por el miedo. Intento agudizar el oído mientras respiro profundamente intentando calmar mis latidos, no siento las garritas de la Martina caminando por el dormitorio, no está su presencia, la cortina de la pieza se mece con el viento, siento como la adrenalina viaja por mi cuerpo, me acurruco al lado de mi marido intentando olvidar la frecuencia que aún retumba en mi cabeza, pero incluso varias horas más tarde, mientras escribo estas palabras, no puedo olvidar.