Venía enmimismada caminando por Avenida Vitacura escuchando esta maravilla de música, jugando con mis manos como si éstas pudieran, en el aire, recrear esta alegoría a la pasión.
Caminé muchos pasos mirando sin mirar, respirando el aire tibio del día abochornado, mientras mi corazón latía al ritmo soberbio de las teclas de este piano.
Nada había frente mío, ni los árboles con sus brazos desnudos soportando este otoño gris; y las gentes a mi alrededor pasaban sin rostros, mientras mi cabecita estaba absorta en estas notas voraces que absorben el tiempo.
Sólo un semáforo y su señal de "detención" de peatones pudo desactivar el modo automático de mis pasos, trayéndome de vuelta a la realidad... mis pensamientos volvieron al "modo existencia", volví a respirar hondo y repasar por enésima vez lo que tenía que hacer, lo que me queda por realizar y la ruta que seguiría en los próximos 20 minutos.
Y así, esa luz roja frente a mis ojos logró desvanecer el hechizo en el que Beethoven me sumerge cada vez que lo escucho. Quizá de vuelta a la oficina escuche la 5ta sinfonía en su 3ra parte, sólo para hacer un funeral solemne a ese momento de magia en que mis manos dibujaron en el aire esta hermosa y apasionada música.
Siento una angustia tremenda, ver y entender cómo mi país, mi cultura y mi gente, se va a la mierda... como la "opción" de agarrar todas nuestras cosas e irnos a otro infierno, donde al menos podamos hacer nuestro proyecto de vida, lejos de todo y de todos los miedos e inseguridades externas que azoran nuestro bienestar material, se hace cada vez más deseable. ¿Vendemos todo y nos vamos a la cresta de la loma? Preguntas que se susurran en los arrullos del sueño.
En el momento en que mi fe en nuestro pueblo se quebró, cuando la imbecilidad fue cooptada por la política mafiosa y drogadicta, que usa los ideales del marxismo y socialismo como una bandera de lucha abstracta, cuando su lucha es únicamente en contra de las personas que buscan "salvar", entonces me di cuenta que la sociedad está condenada... y cuando se transformó en obligatorio ponerse esas inyecciones, supe que debía renunciar a mis valores y pensamientos para obtener la libertad que es natural e inherentemente mía.
Estoy cansada de luchar por un futuro que cada día parece más lejano, no obstante, aquí casi presente y casi palpable, al alcance de mi mano y a su vez etéreo, abstracto, pero inevitable. Espero tener la fuerza suficiente para terminar este proyecto de ya 5 años, complementar mi "profesión liberal"... e irme a vivir a las suaves colinas de mi sur, con el cielo y los fiordos donde mis ancestros descansan, donde se respira la paz y el silencio de las noches estrelladas.
Lo único que sé, es que mi hogar se encuentra allí donde tu corazón late, y que y aunque el miedo subsista en nuestro diario vivir, yo estaré tranquila en ese lugar donde mi corazón descansa.
Me encontraba en la Antártida en un viaje con gente muy amena y amigable, el clima era bastante agradable pese al frío, el paisaje era indómito y hermoso, me estaba acercando al fin del mundo.
Muchas rocas escarpadas antes de llegar a un mar calmo con pocas olas, la orilla estaba bañada de piedras bastante grandes, coloridas. El cielo era celeste grisáceo por la bruma del mar. Había una señora mayor, rubia de ojos azules que me trataba con mucho cariño, al igual que su hija, yo estaba sola en aquel lugar inhóspito pero era muy agradable estar rodeada de gente que estuviera preocupada que no pasara frío.
De la nada aparezco acostada en mi cama, mi marido durmiendo en su rinconcito. La luz de la ventana del baño se cuela hacia la puerta de entrada de nuestra pieza. Un zumbido metálico y agudo comienza torturar mi cabeza, en mi sueño siento la presencia de alguien tras la puerta, alguien que dirige esa tortura directamente a mi mente como para mantenerme en un estado de sueño del que mi consciente ya no quiere participar. Abro los ojos, y lo veo allí detrás de la puerta, tenuemente iluminado, sus rasgos grises me miran, sus ojos no brillan con maldad, parece triste o confundido, pero es tanto mi miedo y el dolor por el sonido en mi mente que simplemente intento despertar de mi sueño desesperada. Mi cuerpo no responde, sé que debo despertar, ese ser abre cada vez más la puerta, apoya su mano en ella y puedo ver claramente sus manos sin uñas, las escamas de su piel, y yo no puedo gritar a mi Álvaro que me ayude, él no me siente, él está con Morfeo durmiendo profundamente. ¡Basta, no quiero! grito en mi mente ¡Vete! le ordeno, mis ojos se abren al instante, mi respiración pesada y mi corazón desbocado corre mientras miro hacia la puerta que está totalmente abierta, tal y como la dejamos antes de acostarnos.
Repaso y repaso mi sueño, intentando distinguir cuál fue el sueño y cuál es la realidad, si sigo o no durmiendo. El calor me asfixia, la sed es terrible, siento los labios partidos y secos, apenas y puedo tragar saliva, mi garganta está obstruida por el miedo. Intento agudizar el oído mientras respiro profundamente intentando calmar mis latidos, no siento las garritas de la Martina caminando por el dormitorio, no está su presencia, la cortina de la pieza se mece con el viento, siento como la adrenalina viaja por mi cuerpo, me acurruco al lado de mi marido intentando olvidar la frecuencia que aún retumba en mi cabeza, pero incluso varias horas más tarde, mientras escribo estas palabras, no puedo olvidar.
Como explicar lo que se siente cuando lees “lemon” o “smut”… esos pensamientos tan íntimos y sensuales que el lector omnisciente goza y que gracias al don del escritor se meten bajo tu piel, la eriza, te hace sonreír, hace que te sientas vivo, hace que absorbas el placer de su mente directamente en la tuya, exalta tus sentidos, te pone las mejillas coloradas de la vergüenza y ansia ajena, como un polizón cualquiera observando la intimidad de personas ficticias, con caricias, pensamientos y sensaciones ficticias, las que, sin embargo, se escabullen en los poros de tu propia piel, haciéndote desear estar en los cuerpos que interactúan en historias llenas de caricias y sensaciones hechas de meras palabras.
Mientras lees y te pierdes en la realidad dibujada en cada párrafo, en cada verso, en cada diálogo, tu debes mantener siempre cara de poker, intentando que ese mundo exquisito que estás viviendo en tu interior, no sea descubierto por nadie. Cualquier gesto podría delatarte, aunque por dentro estés gritando o gimiendo con intensidades que jamás podrás experimentar.
Entre esas letras te encuentras a ti mismo, mientras renuncias a tu propio ser. Es como si la mente se trasladara a otros cuerpos, a otros espíritus. Exaltando eso que jamás harías, pero que vives en carne propia después de cada coma, después de cada punto.
Más te sumerges en estas historias, menos real parece el mundo, más abstracto es el diario vivir, más parece una ilusión. De alguna manera hay que tener un corazón fuerte para no anhelar esas vidas y desear disociarte de la tuya.
Pero si no te atreves a vivir de una forma desenfrenada como los personajes de estas historias, siempre puedes escapar de la realidad de la mano de la creación de otra persona, que escribió para sí, pero que en sus palabras terminaste por descubrir tu verdadero yo.
Aun recuerdo la primera vez que escuché este maravilloso instrumento "Hang" o "Handpan", un sonido hermoso que puede subir tu estado de ánimo, incluso darte más energía o simplemente sumergirte en la más profunda de las melancolías.
Este instrumento metálico tiene, a mi sentir y entender, un poder especial.
Anoche me desperté a las 3.23 horas por una pesadilla, Martina me miraba desde mi velador cuidando mi sueño. Intenté por todos los medios quedarme dormida, pero el miedo de que todos mis planes ante eventos catastróficos fallaban estrepitosamente, así como mi despertar inevitable. Intentaba calcular otras alternativas, salidas y escapes; recursos necesarios, items de sobrevivencia... pero todo colapsaba en el tiempo.
Intentando cambiar el switch de mi mente, pasé desde oraciones y enviar buenas vibras a mis seres queridos, hasta las materias de estudio de la prueba de hoy. Así fue como mi cabeza encontró relajo, sabiendo que entendía la responsabilidad, sus funciones y elementos; las características y efectos del delito y cuasidelito, así como la imputabilidad por hecho propio, ajeno o de las cosas.
Cuando terminé de recitar en mi mente la responsabilidad por hecho de las cosas, y sus normas de excepción respecto de la solidaridad, mi mente tuvo paz y me quedé profundamente dormida, en un sueño sin sueño... hasta que el despertador sonó demasiado temprano para mi gusto.
Al llegar a la oficina, Youtube me "propuso" (si como no) este video, y su música me conmovió profundamente, porque era la energía sonora que estaba buscando para espabilar el espíritu, sacarme la energía negativa y pesimista de mi pesadilla, y volver al laborum...
¿Habrá algo más desagradable que una persona que dice lo que quieres oír?
Existen personas en este mundo que adecúan su ser de acuerdo a las circunstancias personales de otra, es como si tuvieran una capacidad intrínseca para la hipocresía disfrazada de originalidad jovial. Con estas personas puedes compartir, reír y puede parecer que, incluso, existe una especie de concordancia de índole espiritual... hasta que te das cuenta que "su persona" está construida para que el otro caiga en sus redes de falsedad, siendo imposible conocer su verdadero ser, su humanidad y sus ideas verdaderas.
Esas personas que con una mano te dicen una cosa, pero siempre dispuestas a negar de sus dichos y actos, porque simplemente su persona y carácter está hecho para hacerse el desentendido ante cualquier dificultad que plantee la vida. Así nunca quedan mal con nadie, siempre bienvenidos en cualquier tertulia, porque las ideas que plantea este personaje gozan de tal flexibilidad que es imposible no tenerles buena fe ni depositar medianamente la confianza.
Hoy me siento libre... libre de escribir estas palabras pues siento gozo de no actuar ni ser esta clase de persona, doy gracias por mi carácter firme y frontal que no tolera hipocresías, ni va a medios tintes por la vida "haciéndome la weona" como a tanta gente le gusta; por eso confío en mi misma y en mis habilidades; y aunque suene arrogante y poco humilde, he de reconocer que me cuesta ser hipócrita conmigo misma y fingir que no me gusto intelectualmente, como la sociedad espera que haga porque confiar en uno mismo no es una virtud, sino una espada que abre el sentido de inferioridad de otras personas que los llama a la envidia y la discordia. Todo ello empece a que nunca los tratas de forma diferente, es su propio sentido de inferioridad lo que los llama a excusarse, a develar sus miedos e inseguridades. A estas personas no es necesario decirles nada, pues solitas se dan cuenta de sus vicios y se auto delatan con berrinches buscando a quien culpar.
"The dog days are over, can you hear the horses? 'Cause here they come"
Y si, los días de perros terminaron porque he abierto los ojos a una situación que no quería ver, porque pese al cariño que existe, no podemos dejar de ver nuestras fallas y las de los demás.
"You can't carry it with you if you want to survive"
Así partimos este 18' Mier... con el Rechazo a la plurimentira, a la venta de soberanía al extranjero, a derechos sociales impagables... a la utopía refundacional de la izquierda de Soros.
No podíamos ser un pueblo tan weón!! Noooo!!
Esta mañana hay que vestirse para la ocación, se demuestra un Chile más bonito, menos oveja, al menos leyeron la CPR actual... eso ya es decir mucho.
Y lo mejor de todo, es que no cambia el sistema de justicia, no tiraron por la borda 4 años de estudio.
Ahora, falta que nuestra "casta" política haga una pega digna.
Nuestro mundo actual está saturado de imágenes, imágenes del pasado, imágenes del futuro, imágenes de mundos enteros de fantasía, sociedades enteras en planetas muertos, seres ¿extintos?, universos lejanos, habilidades sobre humanas… tantas imágenes, palabras, contenido… sabemos a ciencia cierta que, los hechos del pasado que fueron alguna vez retratados, relatan momentos percibidos por un ser humano y que estos han sido transmitidos de generación en generación, a través del tiempo, hasta nuestro presente.
Pero no deja de llamarme la atención de ciertos relatos que parecen “fantásticos”… ¿Cómo un ser humano puede crear una obra o relato sin ver en su realidad tangible mundos tan distintos, seres tan abstractos? Si lo pensamos, desde el mito de la “creación” o “la adoración de los dioses” algo de esta imaginería debe haber sido obtenida de alguna parte… la pregunta es ¿de dónde?
De dónde salieron Alien, Star Wars, Star Trek, Avatar, Depredador, Terminator, Minority Report, John Carter, Mad Max… ¿cómo pudo alguien en su cabecita imaginar tanto? ¿fue acaso la prolongación de un sueño? ¿de dónde vienen los sueños? En toda mi existencia, he soñado con volar, saltar muy alto, cuervos que atacan mi departamento, un sorteo del loto, pero nunca he visto extraterrestres, o con seres reptiles, grises, verdes… quizá ¿con ángeles?... pero nunca he visto en mis sueños cosas tan opresivas, destructivas o distópicas como las que muchas películas relatan, o libros… jamás he viajado en el tiempo, ni pasado ni futuro… aunque no miento, me encantaría poder arreglar muchas cosas de mi pasado, evitaría tantos malos ratos, sufrimiento… aprovecharía más mi familia, o pondría más atención en el colegio o universidad… imaginar una vida distinta, si. Pero viajar por las estrellas en una nave interplatanaria… creo que se requiere a Julio Verne para imaginar alcanzar la Luna, luna que no parece natural, y que alimenta tantas conspiraciones e historias como “They Live”…
De estos mundos se crea “música” y “sonidos” que asignamos a esas realidades… ¿será que el poder de la mente es tal, que con solo imaginar puede moldear la realidad? Quizá David Icke tiene razón, suena lógico, se siente correcto pensar y sentir que esta vida es como el juego Sims… sólo que no sabemos quien es el creador, ni que pasa con nuestras energías emocionales, ni dónde se van los tantos miles de infinitos pensamientos que tenemos día a día, ni donde reside la imaginación… Y bueno, a falta de respuestas, más videos de Youtube o audiolibros u ¿otra serie? Quizá estamos atrapados en “Westworld”… entre más realista la ficción, más falsa parece la realidad.
Pasan los días, pasan los años... 34 ya, me voy a casar con el compañero de mi vida... hemos construido tanto, y parece que el mundo siempre está contra nosotros.
Veo mi país hundirse en los planes de la Agenda, veo a mi gente abrumada por las emociones y no pensando racionalmente, veo a mi familia dividida por malas decisiones, y me veo a mi misma olvidando mi esencia, olvidando todo aquello que amaba hacer, embargada por tedio y el cansancio, cansancio que no parece más que un discurso que siempre me cuento a mi misma. Me sigo diciendo que es el agotamiento mental, estudiar una carrera "dificil", tener un trabajo que requiere de todas mis habilidades interpersonales... la sociedad que exige estar despierta, y el eterno listado de "cosas que hacer" que se atochan día a día... "oh, si, bebé, es un mundo salvaje, que es dificil arreglárselas", cuando tu más intentas hacer las cosas bien, paso a paso, el mundo se vuelve en tu contra: Día a día aumenta la delincuencia, tu plata alcanza para menos cosas, las personas están más estresadas, el gobierno hace políticas de mierda ineficaces, la gente estúpida que le sigue comprando a los políticos...
Y nosotros, que hemos crecido a punta de trabajo y esfuerzo, veo como el "riesgo" de nuestras inversiones se hace cada vez más patente.
Para mi llegar a casa es el momento más peligroso del día... pensar en nuestra casa y que tantas cosas le faltan me abruma, y el miedo que alguien tome lo que a nosotros nos ha costado tanto esfuerzo... Trato siempre de pensar en el peor escenario para estar preparada, pero siempre quedo corta, siempre tengo razón y generalmente pasa aquello que dije que pasaría.
Esta sensación de "oráculo" que palpita en mi corazón, en constante conexión con mi mente no dejan respirar a mi espíritu, que ya no escucha música, ya no lee para relajarse, ya no pinta, ya no canta... sólo sigue inmerso en esta vorágine llamada vida, donde lo único que puedo hacer es poner atención a mi entorno para no disiparme en él.
Me detuve un momento a escuchar esta canción porque me recuerda mi infancia, una infancia feliz de mi madre cantando, de mi yo infantil intentando cantar algo que no entendía las palabras, "siempre recordándote como una niña pequeña", la suave brisa de la primavera, el sol brillando en lo alto, sin importar nada más que la existencia misma.
Anhelo encontrar esa paz de mirar por la ventana, escuchar la lluvia en el techo, la estufita a pellet haciendo su pega, y ese silencio lleno de existencia, lleno de espíritu, lleno de felicidad y paz.
Estamos a finales de este 2021, y me vine a encontrar con mi rincón, con mis memorias, con mis ideas, con mi "yo" del pasado.
No puedo negar que adoro leerme y darme cuenta que me di tips para el futuro que es ahora.
Las ideas del pasado están fuertemente enraizadas en mi mente, pero la mente donde se alojan flota en el aire ingrávidas, más cerca del cielo que de la tierra, sin apegos, volando sin detenerse hacia la cúpula eterna del cielo.
Durante estos años me he preocupado no sólo de estudiar las ciencias jurídicas y sociales, me he preocupado de estudiar historia, pero no cualquier historia, si no esa que no es oficial, esa que tratan de censurar, esa que explica la aparente desconexión entre el hoy y el ayer.
En este mundo dual o dicotómico, rodeado de gente que sufre los males del oxímoron y sus relativas disonancias cognitivas, no todo parece degradarse como la luz en el primas, si no ¡todo lo contrario! pareciera que la oscuridad terminará por apoderarse de nuestros corazones y almas. Pero para llegar a ellas, la estrategia es primero debilitar el cuerpo. Si el continente es débil, no será capaz de mantener ni transmutar su contenido; por eso, hay que cuidar de lo que hay afuera para que por consiguiente lo de adentro también esté bien; eso sí, sin el adecuado equilibrio solo se descompondrá el contenido.
Equilibrio, ¡¿qué es eso?! ¿un pie en el aire sin que el cuerpo caiga? ¿ni tan adentro que te quemes ni tan afuera que te hieles? esta palabra y su significado me trascienden de alguna manera y me inquieta, pues parece absolutamente efímero, este "equilibrio" que representa un estado de paz u orden en el caos, pareciera suponer una búsqueda incansable en el ser y estar, la que rara vez alcanza a durar unos cuantos segundos antes que el "chimpanseo" mental ahogue el silencio y nos vuelva a preocupar.
Y bueno, ya perdí el hilo del pensamiento que comencé a rumear ayer, razón por la cual, y luego de una sesión doble de Matrix Resurrections, me pareció pertinente señalar las frases de la película que más me gustaron, aunque no me haya gustado el final:
1) "Es lo que pasa con las historias, en realidad no terminan ¿o sí?, seguimos contando las mismas historias de siempre, con diferentes nombres, diferentes caras (diferentes cuerpos)... después de tantos años, volver a donde todo empezó: ¡volver a la Matrix!"
2) "La clave es la ficción, el único mundo que importa es el que está aquí (mente), y los humanos creen cosas tan locas... ¿por qué? ¿qué valida y hace reales sus ficciones? las emociones. [...] ¿te has preguntado por qué tienes pesadillas? ¿por qué tu propio cerebro te tortura? Somos nosotros optimizando su desempeño [...] en mi Matrix, entre más los manipulamos, más energía nos producen... ¡qué loco! [...] la mejor parte es que nadie se resiste, todos están más felices que nunca encerrados en sus cápsulas, como puercos en lodo.
[...] Añorando en silencio lo que no tienen, mientras que les aterra perder lo que sí tienen. Para el 99% de tu raza esa es la definición de realidad. Deseo y temor"
3) "Ahora se sienten bien por lo que hicieron, ¡lógico! fue una victoria... bravo... ahora ¿qué?, ¿vinieron a hacer un trato o algo así? ¿creen que tienen todas las cartas porque pueden hacer lo que quieran en este mundo?. Yo digo, que lo intenten. Cambienlo, con todo, vuelvanse locos, pinten el cielo de miles de colores... pero esta es la cosa: El rebaño no irá a ninguna parte, les gusta mi mundo, no quieren este sentimentalismo, no quieren libertad ni tener poder, quieren permanecer controlados, necesitan el confort de la certeza, y eso se logra con ustedes encerrados en sus cápsulas, inconscientes y solos, igual que los demás."
Dado que esta reflexión no fue terminada ayer, y no me estresaré en terminarla, quiero poner el "animus parrandiandi" previo al fin de año. No importa si no hay fiesta, no importa si no hay reunión, si el alma es feliz, lo demás es accesorio. Y aunque se me caiga el "carné'" feliz víspera de nuevo ciclo solar.