Hoy llegó triste mi colega a la oficina, a su padre le tendrán que amputar todos los dedos de un pie, y ella no tuvo el valor para darle la terrible noticia. Sus lágrimas de impotencia por no poder cambiar la realidad, el dolor de su padre, la soledad de tener que cargar con el peso de sus dos progenitores; su madre, una mujer que ha cargado con un marido machista (o egoísta), no ha tenido la posibilidad de "madurar" emociones... creo que tampoco lo ha intentado (es difícil entender a los Boomers). Hoy, sus padres no deciden, no resuelven, todo lo dejan en manos de su hija, que claro es fuerte y le va bien en la vida, pero ¿a qué precio? qué fácil endosarle a dios tantas penurias cuando tienes a tus hijos para que tomen decisiones y sufran los costos por tí. Me da rabia que en esto, nuevamente es una mujer la que asume la responsabilidad, mientras que el hermano de mi colega poco la apoya, pero... él ya tiene su propia familia, a esa familia él se debe... quizá haya mucha falta de comunicación ahí... pero entiendo la postura de él... si me pongo en su lugar, entendería que es inevitable y que mis recursos son limitados, y ¿que es momento de dejarlos ir? Qué difícil es cuestionarse la moral y la ética de estos asuntos, mantener en la oscuridad el verdadero sentir, saber que estorban y que seguirán interrumpiendo tu vida, y que, para más remate, a ti también te tocará ser ese lastre en algún momento, para tus cercanos o para la sociedad toda, el Estado.
De alguna manera, y en mi propio egoísmo, entiendo el por qué las élites consideran que somos seres desechables en la vejez, gente que abusó de su salud durante la adultez y que, lamentablemente en sus circunstancias no fue bien cuidado de niño, llegan a la senectud hechos pedazos. La farra y el trabajo, la hipocresía con uno mismo, deteriora esos espíritus, se vuelven "infantiles", dependientes, estúpidos... como que el tiempo en sus mentes se congela y no los deja apreciar su realidad: NO SON CAPACES, sus decisiones suelen ser emocionales, pencas, no reconocen el camino que han elegido para llevarlos a donde están, se quejan todo el tiempo por aquello que no hicieron o hicieron mal, no aceptan el costo de oportunidad de sus propias decisiones (por favor Constanza del Futuro, nunca olvides mirar hacia atrás y darte cuenta que es TU RESPONSABILIDAD todo lo que te sucede).
Con razón Pilar Sordo escribió un libro miedo a la vejez ("No quiero envejecer"), es horrible, yo siempre he sido vieja, pero nunca le tuve miedo al transcurso tiempo... salvo ahora, ahora que estoy agotada, que mi mente divaga y no se concentra, que ya no tengo ganas, que lentamente me desmorona, me siento como un castillo de arena que se va secando de a poco, perdiendo su estructura por falta de ¿cuidado? y más aún ¿tiene sentido todo este sacrificio? Claro, tengo que darle uno, si no ahí si que termino por irme a la punta del cerro... no me molestaría, a veces creo que sería sano cerrar los ojos y no abrirlos más, irse a "otro mundo" en el sueño... o como hoy que sonaba en mi cabeza "Samba da Benção"... y resonaba y resonaba esta frase "Mas pra fazer um samba com beleza, É preciso um bocado de tristeza, É preciso um bocado de tristeza, Senão, não se faz um samba não... Porque o samba é a tristeza que balança, E a tristeza tem sempre uma esperança, A tristeza tem sempre uma esperança, De um dia não ser mais triste não", traducido: "Más para hacer una samba con belleza, es preciso probar la tristeza, es preciso probar la tristeza, de lo contrario, no se puede hacer samba... Porque la samba es la tristeza que se balancea, y la tristeza siempre tiene esperanza, La tristeza siempre tiene esperanza, De un día no estar más triste, no".
Esto me hace pensar en la célebre frase de Siddharta Gautama, quien afirmó que "el dolor es inevitable, el sufrimiento es optativo". Todo es responsabilidad de uno, la acción u omisión constituyen la conducta, y uno debe asumir el peso y las consecuencias de ellas.
Todas las personas que pasaron por nuestras vidas dejaron cosas buenas y malas en ellas, lo más relevante son las "lecciones", los aprendizajes, aquello que no deseas ser, aquello que no transas y que no toleras y aquello a lo que te vendes por un poco de paz mental (No lo olvides Constanza del Futuro). Dios nos dio el poder de decidir ¿libremente? y asumir la responsabilidad, es por esto que (y no lo olvides Constanza del Futuro) si me transformo en una carga para quien sea, espero que mi convicción a una vida digna, sin molestar ni hacer sufrir a quienes amo, me permitan sobreponerme al eventual miedo a la muerte, y me permitan tomar la decisión de irme de este mundo tranquila, sabiendo que ya no hay más que hacer, más que disfrutar los últimos momentos junto a mi marido, mis perros, gatos, gallinas y cualquier mascota que tenga. Que el recuerdo de mi existencia brille en estos bits por la eternidad, mientras dure y exista Google.
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