jueves, 19 de marzo de 2026

344ta Entrada, Andante: There was a time, Scott Buckley



Un mes viviendo en mi tierra, puse mis pies en el pasto y en el barro, me bañé en las aguas del Lago Cucao y del Lago Huillinco, dormí bajo las estrellas, y protegida por el techo de mi casa el vendaval arrulló mis sueños.

Me escondí detrás de las ventanas, y corrí varias vueltas desde la entrada hasta el portón, Sansa siempre a mi lado, el cielo majestuoso y sus colores grises, azules, lilas, rojos y dorados en perfecta armonía. El fuego y el frío de la mano en cada atardecer, cafecito rico, dulces y golosinas varias.

De a poco todo va tomando forma, aunque el trabajo no para, intento bajar mis revoluciones, entre fiscalizaciones, escritos y determinaciones tributarias varias, me doy el tiempo de llenar mis pulmones, escuchar el incesante viento azotar mis ventanas, la lluvia acariciando cada rendija de las latas que protegen mi hogar.

Vuelo alto con el aguilucho y la lechuza, que se pasean por mi campo recogiendo bichitos, mientras yo labro la tierra y preparo bancales para cultivar el futuro que se avecina. Plantas quiero que crezcan, árboles hermosos me darán frutos... tierra abundante para el devenir.

Trato de dejar atrás mis miedos, de mirar y respirar en el presente, en aquello que mi mente logre encontrar la tan anhelada paz. El mundo se mueve hacia su aparente destrucción, pero al parecer el ciclo del uoroboros es inevitable. Por ello hoy más que nunca es importante dibujar en la mente las imágenes en las que seguir trabajando.

Por eso mis ojos descansan mirando al mar, las aves que caminan en las playas, las nubes prometiendo lluvia, el arcoíris decorando los cielos, mientras observo y existo entre toda esta belleza, mientras luchamos por vivir nuestro sueño. El olor de la tierra mojada, el sonido de las gotitas en la ventana, el crepitar de la estufa, la respiración suave de quienes nos albergamos en estos maravillosos muros.

Así vivimos en esto que tantos años nos costó construir, en aquello que hace un tiempo era solo una idea, un anhelo, un proyecto. Hoy se materializa y nos regala el presente de estar presentes, en tierra limpia, en aire puro, en medio de un bosque, cerca de la quebrada.

Aquí estamos tu y yo.