Epifanía... es la única forma en que puedo agradecer al algoritmo de Youtube por darme esta maravilla... se me eriza la piel, es una fuerza que se mete en las venas con la vibración de los tambores... me lleva a un mundo antiguo, más allá incluso del mundo de la escritura... cuando los humanos aprendieron a fabricar tambores, me hace pensar en ellos, en la maravilla que descubrieron, en los acápites del ritmo, de eso tan vivo como el latir del corazón, la fuerza de dos texturas chocando entre sí para generar ritos, agradecer a la tierra, la luna, el cielo y el relámpago; destruyendo el silencio de las noches frente a la hoguera...
Más adelante, estos sonidos infundirían un miedo atroz al enemigo, darían poder a los hombres y mujeres en la batalla, sus vidas están a punto de extinguirse en cada golpe del tambor. De alguna manera estos sonidos invitan a la violencia, o a la energía, al desborde, a la premura, la excitación o la cobardía, la bravura o las ganas de correr.
Como sea, a mi me infunde energía, me eriza las terminaciones nerviosas de todo mi cuerpo, es una sensación muy placentera; pero creo que es mejor ponerla en un equipo de sonido bueno, que escucharlo con audífonos, no tiene el mismo efecto.
Y bueno... ¡¡a estudiar!!